domingo, 21 de octubre de 2007

Fragmentillos Canada: Gente (mucha)










8-ag-2007












Una voz en ciertas circunstancias puede bastar para transformar los colores del universo: La voz de mis hermanas, disparando un atardecer, horizonte circular de pasto, árboles y edificios; enorme respiro de la cúpula-firmamento, como si un cielo cortés se quitara el sombrero y en su calvicie de anciano brillaran los últimos rastros del sol.
Esa otra voz despertando latidos oxidados por la nostalgia, el comienzo de la forzosa entropía emocional. Emerge del ahogo mi voz, las palabras y mi sonrisa, la esperanza y cierta verdad en ella.
La voz de los nuevos amigos, que lenta se va aclarando: se devuelve una risa y me anima a la respuesta. Voz que me va mostrando una mente, una vida, la voz de la esperanza, del porvenir, anuncio de cabos soldandose.
Voz de los que no están, los que extraño con toda el alma, de los que de un momento a otro escaparan conmigo en este mundo sin fronteras, sólo flores.
Voces de andanza, por primera vez me aventuro a lo extraño después de años de interminable rutina. Llevo dos semanas y no termino de crearme una nueva: qué delicia vivir así, explorando cada amanecer sin saber qué nuevas voces vendrán con el día, o qué nuevos silencios.

1 comentario:

Alberto dijo...

holaa!!!!..
definitivamnte el mundo es muy pequeño..
espero que te encuentres muy bien y pues por lo que veo haz hecho un buen de cosas de tu vida.bueno espero estes bien y pues nos pongamos en contacto..
saludos..
Alberto.......